Vicente Ferrio, experto en trabajo de la Universidad de Harvard: “No odias los lunes, lo que odias es no tener control de tu tiempo”


Para mucha gente, el domingo por la tarde puede tener una carga emocional particular. El final del fin de semana llega acompañado de ansiedad, cansancio anticipado y una sensación difícil de explicar: la idea de que la libertad se termina apenas empieza la semana laboral.
Vicente Ferrio, Ingeniero de Caminos de la Universidad de Granada y experto en trabajo y liderazgo formado en Columbia y Harvard, aborda ese malestar en su libro “Soy más que mi trabajo” (ed. Hazlo simple). Allí lo define como una especie de “síndrome del lunes eterno”: una forma de vivir la semana como si fuera un túnel que solo se atraviesa para llegar al viernes.
Pero la mirada del español apunta a un lugar menos evidente. Según Ferrio, el problema no siempre es el trabajo en sí, sino la forma en que la rutina termina ocupando la vida completa. “No odias los lunes. Odias sentir que no tienes el control de tu tiempo”, resume el autor en uno de los pasajes centrales del capítulo.
En “Soy más que mi trabajo”, Ferrio plantea que muchas personas viven atrapadas por una agenda que no eligieron del todo. Despertador, transporte, pantalla, correos, reuniones, tareas pendientes y cansancio acumulado forman un circuito que se repite semana tras semana.
El autor lo describe con una imagen clara: la rutina puede convertirse en una “jaula invisible”. No porque impida moverse físicamente, sino porque instala la idea de que no hay alternativa. “La rutina no es el problema. El problema es que te has convertido en rehén de ella sin darte cuenta”, escribe.
Para Ferrio, el malestar de los lunes no siempre requiere una renuncia drástica, un cambio de país o una reinvención profesional absoluta. A veces, sostiene, el primer paso está en recuperar pequeñas zonas de decisión. “Aunque no puedas cambiar de trabajo ahora, sí puedes rediseñar tu semana y abrir espacios de libertad y bienestar dentro de tus posibilidades”, afirma en el libro.
El punto central es dejar de vivir la semana como una espera hasta el descanso. En ese sentido, Ferrio advierte contra una idea muy extendida: creer que la vida real empieza el viernes por la tarde. “La vida no empieza los viernes por la tarde. Empieza cuando decides que cada día merece la pena”, señala.
El autor también cuestiona la obsesión contemporánea por la productividad. Según explica, muchas personas han sido educadas para pensar que valen por lo que producen. Si descansan, sienten culpa; si paran, aparece la lista mental de pendientes. Por eso, advierte que una aplicación puede medir tareas completadas, pero no responder si alguien está viviendo la vida que quiere.
La propuesta de Ferrio es concreta: revisar la semana actual, detectar los “agujeros negros” de tiempo y energía, definir una semana ideal pero realista, y aplicar un solo cambio posible. Puede ser levantarse media hora antes para leer, reservar una tarde para algo placentero o dejar de mirar el correo después de cierta hora.
No se trata, según el autor, de negar el trabajo ni de romantizar la fuga. Se trata de recuperar margen. En una de las frases finales del capítulo, Ferrio lo sintetiza así: “Tu semana es tu empresa. Vuelve a ser el CEO de tu tiempo”.
Fuente: www.clarin.com



